¿Qué es occidente?

Revolución Papal

Enrique IV en Canossa, escena de la revolución papal*

Estuve haciendo un ensayo sobre la relación entre la separación Iglesia-Estado y su importancia para la formación jurídica de Occidente y me topé con una multiplicidad de definiciones sobre occidente.

¿De qué hablamos entonces?

Harold J. Berman define a occidente como “la civilización cuya tradición jurídica se desprende de los eventos que él llama, en su conjunto, revolución papal y que abarca el conflicto más amplio que otros han denominado la querella de las investiduras, pero cuya esencia consiste en la lucha por la supremacía del poder eclesial contra el poder político secular”.

Otra idea de la esencia que constituye a occidente proviene del español Julián Marías, discípulo de Ortega y Gasset, quien habla de una triangulación de la razón griega, la tradición judeocristiana y el derecho romano: “Existen varias formas occidentales de hacer las cosas que proceden de tres raíces comunes: Grecia, Roma y el judeocristianismo. Grecia es la teoría; el interés por ver y decir significativamente. Roma es el poder con arreglo a Derecho. Lo judeocristiano ve al mundo como Creación y establece relaciones paterno-filiales con la divinidad.” (HT).

Estoy de acuerdo con Marías si y sólo si añadimos un matiz, en las líneas de Berman: no fue un proceso de tres elementos que sucedieron el uno al otro en un proceso histórico sino que “…el Occidente los adoptó como ancestros”.

Características propias de la cultura occidental

Al preguntarse cuáles son los rasgos definitorios de la civilización occidental, Philippe Nemo recurre al “Estado de derecho, la democracia, las libertades intelectuales, la racionalidad crítica, la ciencia y una economía de libertad basada en la propiedad privada”.

Este conjunto de resultados, a su vez, son rastreados a sus orígenes históricos por el autor a una serie de cinco pasos que conformaron los valores e instituciones occidentales, para:

  • 1) la invención de la polis, de la libertad bajo la ley, de la ciencia y de la escuela por los griegos;
  • 2) la invención del derecho, la propiedad privada, la ‘persona’ y el humanismo por Roma;
  • 3) la revolución ética y escatológica de la Biblia […]
  • 4) la revolución papal de los siglos XI-XIII, que eligió utilizar la razón humana en las dos figuras de la ciencia griega y el derecho romano para inscribir en la historia la ética y la escatología bíblicas, realizando así la primera verdadera síntesis entre ‘Atenas’, ‘Roma’ y ‘Jerusalén’;
  • 5) la promoción de la democracia liberal llevado a cabo por lo que se ha dado en llamar las grandes revoluciones democráticas…

Esto va mucho en las líneas de la explicación que ofrece Louis Rougier en El genio de occidente, una lectura corta, amena y muy recomendada para quien quiera continuar informándose sobre este tema.

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